Un buen cuidado no comienza con el lavado.
Sino con lavar menos.
La lana merino no necesita lavarse después de cada uso. A menudo, basta con ventilar tu pieza lezz. Esto ahorra agua, protege las fibras y prolonga la vida útil de tu ropa.
Ventilar en lugar de lavar
Secar en horizontal
Guardar suavemente
Usar más tiempo
Primero ventilar.
Después de usarlo, simplemente colóquelo o cuélguelo al aire libre. La lana merina a menudo se mantiene fresca por más tiempo que otros materiales.
Lavar con suavidad.
Solo si es necesario. Lavar a mano o en programa de lana a un máximo de 30 °C. Utilizar un detergente suave para lana.
Secar en plano.
No escurrir y no secar en secadora. Presionar suavemente para eliminar el exceso de agua, dar forma y secar en horizontal.
Aire fresco.
Agua clara.
Lana suave.
¿Listo para ponerte más ropa y lavarla menos?
Descubre los calcetines de merino para tus días más intensos y tus viajes más largos.